Re-discovering surgical innovation - An essential component of the academic surgeon

Resumen

En los últimos años, la cirugía académica ha cobrado gran relevancia y trascendencia. Más que una práctica, es una cultura que impacta tanto en la ciencia como en la atención al paciente. De acuerdo con Jain et al. la misión de los departamentos académicos de cirugía es “mejorar la práctica de la cirugía y, al mismo tiempo, educar y satisfacer las necesidades de sus profesores, residentes/becarios, estudiantes de medicina, pacientes y la comunidad”.1 Como cirujanos, tenemos el poder de cambiar y mejorar la vida de los pacientes de una manera única, rápida y agradable. Más que una habilidad, se considera un arte excepcional y sobresaliente. Por lo tanto, según la definición actual del Dr. Scott A. LeMaire ( Fig. 1 )2, al ser cirujanos académicos, nos volvemos aún más valiosos. No solo estamos impactando la vida de los pacientes, sino que estamos inspirando y guiando a los estudiantes de medicina y residentes a través de la tutoría, que es un proceso gratificante y necesario que impacta personal y profesionalmente a las generaciones jóvenes a largo plazo. Los mentees necesitan orientación para cumplir metas y expectativas, y como mentores, además de sentir satisfacción, al fortalecer la academia aprendemos y nos mantenemos actualizados. Además, como cirujanos académicos, nos convertimos en educadores de futuros cirujanos al dominar habilidades e impartir conocimientos a través de nuestra experiencia personal, lo que permite investigaciones que contribuyen a los avances en el campo quirúrgico. Sin embargo, a este concepto original le falta una cosa: la innovación quirúrgica.

Descripción

Abstract

Over the past years, academic surgery has gained great relevance and significance. More than a practice, it's a culture that impacts both science and patient care. In agreement with Jain et al. the mission of academic departments of surgery is to “enhance the practice of surgery and simultaneously educate and serve the needs of their faculty, residents/fellows, medical students, patients, and community.“1 As surgeons, we have the power of changing and improving patient's lives in a unique, expeditious and delightful manner. More than a skill, it's considered an exceptional and outstanding art. Hence, based on the current definition of Dr. Scott A. LeMaire (Fig. 1)2, by being academic surgeons, we become even more valuable. We aren't just impacting patient's lives but rather, we are inspiring and guiding medical students and residents through mentorship which is a gratifying and necessary process that impacts personally and professionally young generations in the long term. Mentees need guidance to fulfill goals and expectations, and as mentors, besides feeling satisfaction, by strengthening academia we learn and keep ourselves updated. Also, as academic surgeons, we become educators of future surgeons by mastering skills and imparting knowledge through our personal experience, allowing research which contributes to advances in the surgical field. Nevertheless, this original concept lacks one thing: surgical innovation. If we as academic surgeons, encourage and grant this essential factor, we allow the development of cost-effective solutions to daily surgical problems making patients the final beneficiaries of the whole process, creating a more integral practice and enhancing the impact that already exists.

Palabras clave

Cirugía académica, Atención al paciente, Práctica de la cirugía, Cirujanos, Enseñanza de la medicina, Innovación quirúrgica

Keywords

Academic surgery, Patient care, Surgery practice, Surgeons, Medical education, Surgical Innovation

Temáticas

Citación

Colecciones